<
Dejar de entrenar
A menudo, el rumbo de la vida cambia y entonces algunas acciones de nuestra vida dejan de realizarse, ya que las prioridades cambian. Por lo tanto, es natural que en algún momento dejes de lado el entrenamiento.
Sin embargo, tal vez esta no sea la mejor alternativa, ya que el cuerpo sufrirá algunos cambios visibles e invisibles, alterando la forma en que te ves en el espejo, así como tu calidad de vida.
En la publicación de hoy, comprenderás qué le sucede a tu cuerpo cuando dejas de entrenar repentinamente y entenderás por qué no es una buena alternativa.
Primeros signos que aparecen cuando dejas de entrenar
Si entrenas durante muchos años y de repente dejas de hacerlo, seguro que notarás los siguientes síntomas en las primeras semanas:
En el cuerpo físico
- Reducción de la masa muscular: el entrenamiento es fundamental para mantener y aumentar la masa muscular. Por lo tanto, cuando dejas de entrenar, la pérdida es mayor, ya que el organismo no recibe estímulos para construir fibras musculares. Es posible que tengas la impresión de que has adelgazado, pero eso no es bueno, porque no estás perdiendo grasa.
- Aumento de la flacidez: otra señal que notarás ya en el primer mes, ya que la pérdida de masa muscular y la falta de entrenamiento harán que pierdas tono rápidamente, dando lugar a un exceso de piel y grasa.;
- Estrías: otro signo clásico, ya que suelen aparecer precisamente cuando se pierde o se gana mucho peso. Esto ocurre porque, durante este proceso, es habitual que la piel pierda elasticidad, lo que provoca roturas.
En lo mental
- Cambios de humor: dado que el entrenamiento permite regular las hormonas que provocan la sensación de bienestar, esta se verá comprometida. Por lo tanto, es natural que, si dejas de entrenar, te sientas más irritable y estresado.;
- Falta de energía: otro síntoma causado también por la falta de regulación hormonal provocada por los entrenamientos.;
- Menor libido: también está relacionada con la producción desregulada de hormonas.;
- Insomnio o exceso de sueño: el ejercicio físico permite dormir bien por las noches, pero sin él y también por la falta de regulación hormonal, es común que esto ocurra;
- Baja autoestima: con tantos procesos ocurriendo en el cuerpo y la mente, este es un momento en el que tu autoestima puede verse afectada.

¿Qué pasa con la salud cuando se deja de entrenar?
Además de todos los cambios físicos y mentales que puedes notar si dejas de entrenar de repente, también puedes sufrir algunos daños en tu salud que, en un principio, pueden ser invisibles, como por ejemplo:
- Aumento de los niveles de colesterol;
- Hipertensión;
- Diabetes;
- Entre otros.
Qué hacer para no dejar de entrenar

Siempre que no se trate de una recomendación médica, si necesita adaptar su rutina de entrenamiento, lo ideal es reducir el número de días de entrenamiento, aumentando la intensidad de los mismos u optando por formas más rápidas de entrenar.
Aquí en Practique, contará con profesionales que le ayudarán a adaptar la rutina de ejercicios a su vida. ¡Póngase en contacto con nosotros hoy mismo y regístrese!
